LA PLANTILLA CADA VEZ MÁS ‘QUEMADA’

Aumentan las bajas por enfermedad por la política de personal que sigue el Ayuntamiento de Getafe

- por CCOO - Ayuntamiento de Getafe: 11/09/2018 -
Aumentan las bajas por enfermedad por la política de personal que sigue el Ayuntamiento de Getafe
Aumentan las bajas por enfermedad por la política de personal que sigue el Ayuntamiento de Getafe

CCOO lleva denunciando desde hace tiempo que en el Ayuntamiento de Getafe no existe política de personal. Una política de personal clara, que defina las medidas organizativas necesarias para llevar a efecto las prioridades del Gobierno Municipal en coordinación con el resto de Delegaciones.

En los últimos meses son cada vez más las trabajadoras y trabajadores del Ayuntamiento que nos manifiestan su malestar por las condiciones en que desempeñan sus funciones. Un malestar creciente que está directamente relacionado con la organización del trabajo. Y que lejos de ser puntual o localizarse en un determinado servicio; lejos de ser coyuntural y desaparecer con el tiempo, hemos comprobado que es generalizado y estructural pues afecta y persiste en la totalidad de las Delegaciones Municipales (con mayor incidencia en algunas unidades como Contratación, Vía Pública, Medio Ambiente, Deportes, Urbanismo, Consumo, Mujer, Centros Cívicos, Parques y Jardines, Educación, Servicios Sociales, ALEF…).

La situación empieza a ser alarmante. Porque en ocasiones, los factores organizacionales se convierten en factores de riesgo psicosociales o de estrés, que afectan muy negativamente a la salud de muchas de nuestras compañeras y compañeros, ocasionando muchas veces bajas por enfermedad.

CCOO lleva denunciando desde hace tiempo que en el Ayuntamiento de Getafe no existe política de personal. Una política de personal clara, que defina las medidas organizativas necesarias para llevar a efecto las prioridades del Gobierno Municipal en coordinación con el resto de Delegaciones. Pero la improvisación a la que nos tiene acostumbrada la Concejalía de RRHH evidencia que, o bien no existen prioridades de gobierno o, si existen, no se atienden eficazmente asignando los recursos necesarios para garantizar adecuadamente la prestación de los servicios públicos con unos estándares mínimos de calidad. Sin perjudicar, eso sí, a las trabajadoras y trabajadores municipales. Son muchas las causas organizacionales y agentes estresores en nuestra Administración que contribuyen al deterioro de la salud de la plantilla y ocasionan estrés laboral. Entre ellas podemos destacar las siguientes:

- Sobrecarga de trabajo (por falta de planificación y previsión; y porque, encima, no se cubren bajas ni vacantes)

- Responsabilidad (obligando a ejercer funciones de superior categoría sin reconocimiento ni contraprestación alguna)

- Precariedad laboral (alta tasa de temporalidad por incumplimiento del Plan de Consolidación y Estabilización de Empleo)

- Falta de empatía (incapacidad por identificarse con las necesidades, problemas y dificultades de la plantilla)

- Carrera profesional (no se fomenta ni facilita la promoción interna ni se convocan concursos de traslado)

- Relaciones personales (amenazas con expedientes disciplinarios; incumplimiento de promesas; injerencia de asesoras/es; trato irrespetuoso de superiores y ediles con la plantilla…)

- Trabas a la conciliación personal, familiar y laboral (negando arbitrariamente permisos, licencias, vacaciones, moscosos …)

- Arbitrariedad/Discrecionalidad (decidiendo de forma diferente, por capricho o sin criterio ante situaciones iguales o similares)

- Favoritismo (en la aplicación de la disponibilidad y otros complementos salariales; provisión de puestos de trabajo; permisos…)

- Conflicto de rol (a menudo se obliga a realizar tareas que no se corresponden con el puesto o la categoría)

- Falta de transparencia (se oculta o niega información generando incertidumbre: calendarios, organigramas, etc.)

- Ritmo de trabajo (no se adaptan los recursos humanos y materiales a las cargas de trabajo estacionales)

- Ambigüedad de rol (inquietud al no definirse debidamente las funciones por no existir jefaturas o falta de directrices claras)

- Control (excesiva y estricta supervisión de tareas por desconfianza de algunas jefaturas o miembros del gobierno)

- Falta de participación (se ignora o restringe la iniciativa de la plantilla en la programación de actividades y toma de decisiones)

- Contexto físico (sentimiento de abandono y vulnerabilidad por trabajar en condiciones inadecuadas o exposición a riesgos)

- Nula valoración (no solo no se reconoce sino que, además, se cuestiona el esfuerzo y trabajo realizado por la plantilla)

- Repetitividad (se encomiendan tareas monótonas y rutinarias, normalmente siempre a las mismas personas)

- Infracarga de trabajo (aunque parezca mentira, existen casos donde a la gente se la condena al ostracismo)

- Inseguridad (por violencia externa, conflictos internos, permisividad o no aplicación de protocolos ni Reglamento Disciplinario)

Trabajando en estas condiciones es muy difícil que la plantilla se sienta implicada y orgullosa de pertenecer a nuestra Administración. Nadie debería enfermar por trabajar.  Lamentablemente, eso es lo que ocurre en el Ayuntamiento de Getafe.

( Boletín nº 366 de Sacando CC.OO.LORES, de la central sindical CCOO en el Ayuntamiento de Getafe )

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