CRÍTICA SITUACIÓN DEL DEPORTE EN GETAFE

Getafe, deporte malherido

- por Getafe Diario, SGR: 28/05/2017 -

No hay tiempo que perder para sentarse todas las partes a dialogar y buscar soluciones, rápidas, concretas y precisas como el tiempo presente exige, porque el paso del tiempo no es baladí, por contra presiona y ahoga, con el concejal de Deportes, Javier Santos, o con la propia alcaldesa, Sara Hernández, o mejor ambos, ya que la situación es tan crítica, para intentar llevar a buen puerto un problema mayúsculo que puede terminar resultando irresoluble con el consiguiente precio que un municipio como Getafe no merece. Urge buscar y encontrar un acuerdo de mínimos que pueda atender las más imperiosas necesidades de nuestros equipos

Getafe, deporte malherido

Getafe, deporte malherido

Acabó la temporada  y hubo que esperar hasta el último segundo para hacer realidad el objetivo de abrazar la disputa de la 10ª temporada consecutiva de un Getafe BSR al que hay que dar la más sincera enhorabuena.

Por contra, ante la felicidad que supone ver a la familia del  Baloncesto en Silla de Ruedas después de ver cumplidos sus sueños deportivos, valgan estas  líneas para manifestar la mayor de las repulsas, en primer lugar hacia el Gobierno municipal, y por añadidura hacia la oposición en general por la labor que les compete,  por su manifiesta incapacidad por saber manejar como se debe el capítulo de las subvenciones a las entidades deportivas; una incapacidad que está tambaleando los cimientos del presente y futuro de las importantes entidades deportivas de nuestra ciudad, por el desempeño de su encomiable labor social: Getafe BSR, Balonmano Getasur, Getafe CB y Getafe Rugby, como punteras de un colectivo deportivo que en mayor o menor medida ve afectada su tamaña actividad social cotidiana, y pocas veces en su justa medida recompensada, aunque detrás estén también, inexorablemente, porque no debemos olvidarnos de ellas, el resto de entidades.

Si sirven  de algo estas líneas, al gobierno de Getafe que rige nuestros designios actuales y posiblemente futuros, transmitirle, particularmente a la alcaldesa, Sara Hernández, por favor, tenga a bien, dada su responsabilidad con el cargo que los getafenses han puesto en sus manos, ante una situación crítica como la que vive el deporte de Getafe en la actualidad, informar que no se puede actuar con tanta pasividad y desconcierto para con la labor social que a través del deporte desarrollan las personas que están detrás de las entidades citadas y no citadas, donde un tremendo capital humano configura el deporte, o lo que es lo mismo, dada su importancia en los tiempos que corren, la buena salud de los pueblos.

No hay tiempo que perder para que se sienten todas las partes a dialogar y buscar soluciones, rápidas,  concretas y precisas como el tiempo presente exige, porque el paso del tiempo no es baladí, por contra presiona y ahoga, con el concejal de Deportes, Javier Santos, o con la propia alcaldesa, Sara Hernández, o mejor  ambos, ya que la situación es tan crítica, para intentar llevar a buen puerto un problema mayúsculo que puede terminar resultando irresoluble con el consiguiente precio que un municipio como Getafe no merece.

Urge buscar y encontrar un acuerdo de mínimos que pueda atender las más urgentes necesidades de nuestros equipos y que sean efectivas en el menor tiempo posible que su desarrollo técnico imponga. Con el arma de la razón debiera ser suficiente, pero a veces, la razón no consigue imponer en el embate más preclaro su carta de naturaleza.

El lema del mundo  ajedrecístico, tomado del latín, reza: "Gens una sumus", es decir, "Somos una familia". Llegados a este punto, en Getafe, y para contemplar con bondad el futuro del deporte de nuestro municipio;  sólo con el espíritu que contempla ese lema podremos llegar a hacer realidad ese ideal, o, por contra, quedar marcados para la eternidad con una losa demasiado pesada, rotulada con tinta indeleble. Esperemos que cada palo sepa aguantar su vela para descargo de su conciencia. El deporte en Getafe está gravemente malherido, ojalá que no tengamos que llegar a certificar su defunción.