Cirugía estética ¿es necesaria? los riesgos que no te cuentan

Conoce los riesgos de algunas intervenciones.

Cirugía estética ¿es necesaria? los riesgos que no te cuentan

Cirugía estética ¿es necesaria? los riesgos que no te cuentan

La presión social, sobre todo hacia las mujeres, para conseguir un rostro simétrico y sin arrugas y un cuerpo perfecto lleva a muchas personas, más allá de las celebrities, a cuestionarse en algún momento de sus vidas si vale la pena recurrir a la cirugía. Cuando los tratamientos estéticos no invasivos como las cremas, los serums o algunas técnicas de rejuvenecimiento en cabina no son suficientes, las intervenciones quirúrgicas se plantean como último recurso. Sin embargo, hay que valorar en cada caso si la cirugía estética es necesaria, analizar los posibles riesgos y realizar previamente una terapia psicológica antes de plantearse una visita al quirófano.

Actualmente, las redes sociales que utilizan filtros para alterar las fotografías han generado nuevas necesidades de cambiar nuestra apariencia. A esto se le conoce como Dismorfia de Snapchat, lo cual está perjudicando a muchas personas que querrían verse a sí mismas tal y como les muestra la aplicación.

La cirugía estética es una rama de la cirugía plástica que va ganando terreno poco a poco a costa de estos nuevos trastornos, del edadismo y, en general, de la presión estética a la que estamos sometidos la mayoría de los mortales, que no dejamos de recibir imágenes publicitarias sobre cuerpos perfectos y cutis de piel elástica y jugosa. Sin embargo, a pesar de que muchas personas han conseguido resolver ciertos complejos que les hacían la vida más difícil, la cirugía estética puede conllevar ciertos riesgos que vamos a explicarte a continuación.

Qué deberías tener en cuenta antes de someterte a una cirugía estética

Aunque son muchas las clínicas de cirugía estética que tienen en cuenta el factor psicológico y podrían ofrecerte un servicio con un equipo de especialista antes de someterte a una intervención, tú misma deberías analizar cuan necesaria es esa operación para tu bienestar y amor propio. Una terapia podría ayudarte a reforzar tu autoestima y enseñarte a valorar tu persona más allá de tu apariencia física.

La cirugía estética está pensada para remodelar partes de tu cuerpo cuya apariencia no es de tu agrado. Por ello, debes tener muy claras cuáles son tus expectativas. Es posible que te hayas dejado seducir por la apariencia de muchas celebridades que has visto en las revistas. Si lo que pretendes es adquirir una apariencia «de cine», es probable que los resultados te decepcionen.

El aspecto económico es algo que tienes que aclarar con tu clínica desde el principio para ahorrarte sorpresas. La mayoría de las cirugías no están cubiertas por ningún seguro médico, y tendrás que prever, no solo los costos de la intervención, sino de los seguimientos y posibles correcciones que pudieran requerirse posteriormente a la operación.

Algunas operaciones podrían causar graves riesgos para tu salud. Aunque tu cirujano va a informarte de todas y cada una de las complicaciones que podrían acontecer a tu intervención, deberías poner en una balanza los pros y los cons y decidir si realmente vale la pena exponer tu buena salud para mejorar tu aspecto físico. En algunos casos, las complicaciones no conciernen únicamente a la salud, sino que el resultado podría empeorar el problema.

Deberías valorar si puedes permitirte profesional y personalmente tomarte el tiempo de recuperación que requiera tu intervención. En la mayoría de los casos no se trata de operar y continuar al día siguiente con tu vida normal. Por lo general se necesitan unos días, incluso meses en algunos casos, para lograr una plena recuperación.

Si eres fumadora, es muy posible que tu cirujano te pida que dejes de fumar un tiempo antes de la operación, de modo que tienes que estar segura de que vas a poder mantenerte libre de tabaco si no quieres tener complicaciones.
No dudes en realizar a tu cirujano todas las preguntas que necesites. Podrías preguntarle por su formación y cuántas veces ha realizado intervenciones como la tuya. También si existen procedimientos que pudieran funcionar para ti y que no implicasen cirugía. Asegúrate de que los resultados serán permanentes. Pregúntale sobre el tipo de anestesia que te aplicarán y sobre todas y cada una de las posibles complicaciones que pudieran acontecer durante la operación y la recuperación.

Las cirugías estéticas más arriesgadas

Toma nota de las intervenciones estéticas que podrían causarte más problemas.

Aumento de pecho

Se trata quizás de la operación estética más demandada por mujeres de cualquier rango de edad. Aunque el porcentaje de éxito es elevado, existen aún bastantes riesgos detrás de estas intervenciones: hematomas, infecciones, acumulaciones de líquido en la zona de la prótesis, dolores y malestar, entre otros.

Aumento de glúteos

Es un tipo de cirugía en auge y también una de las más peligrosas. La recuperación es muy incómoda. Pero lo peor que es hay un gran riesgo de infección o que los glúteos se deformen, lo cual implicaría una nueva cirugía de corrección. Si la intervención no se realiza correctamente, la grasa podría llegar a algunos vasos sanguíneos y viajar hasta los pulmones, provocando incluso la muerte.

Abdominoplastia

El deseo de un abdomen plano y definido lleva a muchas personas a someterse a estas intervenciones, que podrían provocar sangrados, hematomas, infecciones, deformidades, incluso daños en algunos nervios, además de una fuerte molestia en la zona.

Liposucción

Podrían dañarse algunos órganos por accidente del cirujano, producirse coagulaciones de la sangre, asimetrías en la zona, cambios en la pigmentación de la piel o pérdida de la sensibilidad.

Rejuvenecimiento vaginal

Se le conoce como vaginoplastia y tiene el objetivo de corregir la distensión de los tejidos en la vagina. Para las mujeres que no hayan tenido bebés, haberse sometido a esta cirugía podría producirles desgarros en futuros partos. 

Fuente: Cultura Colectiva

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